Mirador de Rebollar con paseo arbolado y vistas sobre la umbría del valle.
Municipio
Rebollar
Tiempo recomendado
No disponible
Acceso
Mixto
Rebollar se sitúa en la ladera de solana del Valle del Jerte, a más de 600 metros de altitud. Desde el Paseo del Mirador, plantado con naranjos ornamentales, se obtienen magníficas vistas de la Sierra de Tormantos y de varios pueblos del valle como Piornal, Valdastillas, Cabrero y Casas del Castañar, además del robledal de San Bernabé.
Dirección
Rebollar, 10617
Paseo arbolado con naranjos ornamentales y mirador con amplias vistas sobre la Sierra de Tormantos, los pueblos del valle, el robledal de San Bernabé, los Riscos de Villavieja y el pantano del Jerte.
El mirador forma parte del recorrido de la ruta de senderismo PR‑CC 24, de unos 10 km, con salida y llegada en Casas del Castañar, que asciende hacia Rebollar por pistas y senderos. También se puede acceder por una pista forestal que comienza junto al merendero Parque El Arroyo, cerca de Casas del Castañar, y recorre unos 3 km hasta el Mirador Paseo de los Naranjos, pudiendo realizarse este tramo tanto andando como en coche.
Puede visitarse en cualquier época del año, aunque la primavera y el otoño son especialmente recomendables por las temperaturas suaves y la variedad de colores en cerezales, robledales y montes circundantes. En verano se disfruta de atardeceres frescos en altura, mientras que en invierno conviene tener en cuenta posibles días fríos y ventosos.
BAJA
Nivel de acceso del recurso
Se recomienda acceder caminando al menos en uno de los tramos, para disfrutar del paseo entre robles y de las vistas progresivas sobre el valle, utilizando calzado cómodo y ropa adecuada a la altitud. Es buena idea combinar la visita al mirador con la ruta PR‑CC 24 completa o con otros paseos por Rebollar y Casas del Castañar.
Si se asciende en vehículo por la pista forestal, hay que circular despacio y con precaución, ya que puede presentar firme irregular y estrechamientos. En días de lluvia o niebla, la visibilidad puede reducirse y el terreno volverse resbaladizo, por lo que conviene extremar la prudencia tanto al caminar como al conducir.