Reserva natural de alta montaña con cascadas, bosques de galería y gran biodiversidad.
Municipio
Jerte
Tiempo recomendado
No disponible
Acceso
No disponible
Espacio natural protegido situado en el Valle del Jerte que abarca 7.226 hectáreas de gran valor ecológico. Declarada Reserva Natural en 1994, conserva algunos de los hábitats más representativos del Sistema Central, desde bosques de ribera con alisos, sauces y fresnos hasta robledales, castañares y zonas de matorral y prados de alta montaña. La reserva presenta una gran diversidad de flora y fauna, con numerosos endemismos adaptados a las condiciones de altitud, humedad y temperatura del entorno. Entre las especies destacadas se encuentran más de cien tipos de mariposas, numerosos anfibios y reptiles, aves como el águila real o el búho chico, y mamíferos emblemáticos como la cabra montés o el desmán ibérico. El espacio protegido se extiende desde los 600 metros de altitud junto al río Jerte hasta los 2.342 metros del Canchal de Ballesteros, en la Sierra de Tormantos. La reserva ofrece diferentes rutas de senderismo y actividades de naturaleza, siendo uno de los lugares más visitados del Valle del Jerte.
Dirección
Ctra. N. 110, km 368, 10612 Jerte, Cáceres
Municipio secundario: Cabezuela del Valle
El acceso principal a la reserva se encuentra en la zona de Los Arenales, junto a la carretera N-110 entre Jerte y Cabezuela del Valle, donde se sitúan el Centro de Interpretación de la Naturaleza y varios aparcamientos. Desde allí, senderos señalizados permiten acceder a puntos clave como Los Pilones y otras zonas de la reserva, siguiendo rutas establecidas dentro del espacio protegido.
La reserva puede visitarse durante todo el año, con atractivos distintos según la estación, desde los caudales máximos y la nieve invernal hasta la floración primaveral o los colores del otoño. En cualquier caso, es recomendable informarse previamente sobre el estado de los senderos y la normativa vigente antes de planificar la visita.
No disponible
Nivel de acceso del recurso
Se recomienda recorrer solo los itinerarios autorizados, respetar la señalización y seguir las indicaciones del Plan Rector de Uso y Gestión, evitando salirse de los senderos para no dañar la vegetación ni la fauna. Conviene llevar calzado de montaña, agua, protección solar y consultar previamente en centros de información o páginas oficiales los accesos abiertos y posibles restricciones.
Al tratarse de una reserva natural con zonas de alta montaña y red hidrográfica compleja, pueden existir riesgos asociados a crecidas súbitas, nieve, hielo o niebla, por lo que es importante extremar la precaución y no aventurarse fuera de los recorridos recomendados. Ciertas actividades pueden estar restringidas o prohibidas en algunas zonas (baño, acampada, circulación fuera de pistas autorizadas), por lo que se deben conocer y respetar las normas del espacio protegido.